COLOSSAL

Director: Nacho Vigalondo
Calidad Técnica: Buena
Duración: 110 m.

La nueva película de Nacho Vigalondo, rodada en inglés, es un homenaje muy personal y diferente a las películas orientales de monstruos tipo Godzilla y demás familia, el hallazgo de guión, firmado también por Vigalondo, consiste en sugerir que entre las andanzas de inmensas criaturas y robots gigantescos y la realidad cotidiana existe una mayor conexión de la que solemos suponer.

El film sigue a Gloria, una joven alcohólica y sin trabajo, cuya vida en Nueva York es un desastre, su novio Tim le deja, y ella se va a la desocupada casa de su infancia en una pequeña población. Allí se reencuentra con Oscar, compañero de pupitre tiempo atrás, que le ofrece trabajo en su bar. La llegada al lugar coincide con la asombrosa aparición de un gigantesco monstruo en el centro de Seúl, que de modo descontrolado echa abajo edificios provocando numerosas víctimas. La estupefacta Gloria descubre que ella es de algún modo responsable de ese lejano caos, que desea evitar a toda costa.

Aunque la idea tiene su gracia, pero Vigalondo tiene dificultades en definir a los personajes y sus problemas, los problemas de pareja, el alcoholismo, traumas varios, son cuestiones que debían haberse trabajado mejor. Podríamos decir que Vigalondo tiene un problema antropológico, lo que puede sonar pedante al decirlo de una película sin grandísimas pretensiones, y que asume riesgos como combinar catastrofismo fantástico y drama, pero cualquier película gana mucho cuando se cuida la consistencia de la “fauna” humana que llena sus fotogramas. No basta la imaginación del punto de partida y la agradable presencia de actores como Anne Hathaway y Jason Sudeikis, lo que no quita para que sea una película notable.