UN REINO UNIDO

Director: Amma Asante
Calidad Técnica: Buena
Duración: 111 m.

La historia real de Seretse Khama, heredero del reino de Bechuanalandia, y de Ruth Williams, la joven británica con la que se casó en 1948. Ambos se conocieron un año antes, en una velada parroquial cuando él acababa de terminar sus estudios de abogado y se preparaba para ser nombrado rey del país sudafricano. El flechazo fue mutuo y tras unos cuantos encuentros, bailes, cenas y paseos por el Londres de la posguerra, decidieron casarse. Sin embargo, esa unión interracial –él negro, ella blanca– iba a traer muchas dificultades para ambos, consecuencias no solo familiares, sino sobre todo en el delicado plano de la política internacional.

Estupenda película histórica servida con clasicismo por la directora londinense Amma Asante, quien tras Belle vuelve a contar una historia real con principales elementos raciales, en sus diversas vertientes: prejuicios, segregación, amor. Pero esta vez la adaptación del libro de Susan Williams ofrece una visión que supera las meras relaciones personales entre dos enamorados y nos adentra en las luchas de poder por un país sudafricano, entonces llamado Bechuanalandia, que buscaba su consolidación como estado moderno, bajo la atenta y celosa mirada de su protector, el Reino Unido. Sin duda, hay en el magnífico guión de Guy Hibbert (Espías desde el cielo) grandes simplificaciones en cuanto a los elementos clave que forjaron la creación de la República Botsuana en 1964, pero los invocados –las relaciones con la Sudáfrica del “apartheid”; en el fondo, intereses siempre económicos– están sabiamente escogidos y resultan suficientes para comprender los hechos que se sucedieron. Narrativamente Asante logra una gran fluidez, donde el paso de los años se hace comprensible y la inclusión de las distintas personas que obstruyeron o apoyaron desinteresadamente los derechos de Seretse Khama y de su país (parlamentarios, periodistas, lores, hasta el mismo Churchill) son verosímiles, sin ficciones excesivas.

Pero donde Un reino unido destaca por encima de otros relatos históricos es en su intensa historia de amor, tremendamente difícil y profundamente bella, auténtico catalizador de los acontecimientos políticos del film. Funciona a la perfección desde los primeros compases, mientras Seretse y Ruth charlan y bailan jazz en las fiestas de Londres, y nos creemos que ese amor podrá atravesar todas las fronteras y tormentas que lo amenacen. El trabajo actoral es sobresaliente y es el artífice absoluto de esa credibilidad: David Oyelowo ya nos tiene acostumbrados a bordar esos papeles de hombre íntegro que lucha por sus derechos entre la injustica, véase Selma, mientras que Rosamund Pike ofrece aquí una de las mejores interpretaciones de su carrera, enternecedora, vulnerable, fuerte, encantadora. La química que logran ambos es llamativa. Algunos momentos son memorables, como las llamadas telefónicas entre esposos.

Pablo de Santiago

Información ofrecida por Ateleus

 

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