GUARDIANES DE LA GALAXIA, VOL. 2

Director: James Gunn
Calidad Técnica: Buena
Duración: 137 m.

Nuevas andanzas de los Guardianes de la Galaxia, los personajes de Marvel ya llevados antes a la pantalla por James Gunn, director y guionista, que da la impresión de encontrarse muy a gusto con ellos. Este volumen 2 es fiel a las señas de identidad del film que le precedió, de nuevo tenemos al equipo de buscavidas con un gran ego individual, pero también un fuerte sentido del compañerismo, integrado por el líder a lo Han Solo de la saga de La guerra de las galaxias, Peter Quill –también conocido como Star-Lord–, a la alienígena Gamora, al mapache Rocket, al descacharrante árbol-ramita Groot y al tosco y grandote Drax, con rasgos acentuados por un particular y divertido sentido del humor y por la nostalgia ochentera bien presente en temas musicales y estética colorista.

Tras el cumplimiento de una misión de guardianes galácticos que desata las iras de la dama dorada y sacerdotisa Ayesha cuando descubre que Rocket ha “distraído” unas valiosas baterías, se desata una persecución que permite que Ego, presunto semidios y padre de Peter al que éste nunca conoció, establezca contacto con su hijo y procure establecer lazos paternofiliales con intenciones poco claras.

Aunque de nuevo con un metraje algo excesivo, Gunn logra entregar una película dinámica y muy entretenida, con una trama que teje bien lo grande –planes malvados del villano de turno para sojuzgar el universo mundial, que dan pie a comportamientos heroicos en quienes no parecían capaces de ellos– y lo pequeño –conflictos domésticos y familiares de los personajes bien trazados: la relación de Peter Quill con Ego, más quien hizo las veces de padre con él, el contrabandista Yondu, el encuentro de Gamora con su hermana Nebula con la que mantiene una enemistad mortal, los desahogos cómicos de Drax con la empática e inocente Mantis, comparables a los que comparten Rocket y Root...–, y donde una vez más da la sensación de que esta saga podía formar parte perfectamente del universo Star Wars, a modo de spin-off sobre el mundo de los contrabandistas y aventureros que pueblan la galaxia.

Es cierto que los efectos de naves y rayos, cuando se acerca la destrucción total, pueden agotar a más de un espectador, pero ahí no falla en unas cuantas ocasiones el recurso a canciones marchosas de ayer y de siempre. A los actores presentes en el anterior film, presentes con voz o muy caracterizados se suman nuevos valores (Elizabeth Debicki, que sorprendió en la serie El infiltrado) y veteranos como Sylvester Stallone y Kurt Russell.

 

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