LOGAN

Director: James Mangold
Duración: 137 m.
Aspectos a destacar: Algo de violencia

 

Sorprendente entrega de la saga mutante, la mejor de las que ha dado el cine de los X-Men de Marvel, gracias a la capacidad de James Mangold de reinventar a los personajes de Lobezno-Logan y el profesor Charles Xavier, al situarlos en un futuro próximo, el año 2019, de tintes algo apocalípticos, que retrotrae al mundo Mad Max.

Vemos el mundo en decadencia, con los mutantes prácticamente desaparecidos, con Logan trabajando… ¡como conductor de limusinas para gente pintoresca! Guarda escondido a su mentor el profesor Xavier, ya nonagenario, y que sufre unos terribles ataques que exigen medicación muy bien dosificada; su idea es ahorrar dinero para ir a un sitio mejor. La aparición de una mujer mexicana con una niña que no habla, Laura, altera su vida. Resulta tener poderes especiales, y estar perseguida por una poderosa organización; y sólo por dinero, Logan aceptará llevarles a un lugar llamado Edén, donde teóricamente se refugian otros mutantes.

No conviene describir mucho más de la trama. Sí hay que señalar en cambio, lo imaginativo del arranque, y las muchas sorpresas que contiene un film con formato de road-movie, donde a Logan le toca emprender su muy personal “viaje del héroe”, que tal vez le ayude a reencontrarse consigo mismo y exorcizar la mucha rabia que alberga en su interior.

El guión, modélico y muy bien trabado, obra de Mangold, Scott Frank y Michael Green, combina la acción trepidante, con el desarrollo de los personajes y sus relaciones, lo que incluye pasajes que son como un remanso de paz, esa familia afroamericana que acoge a Logan, Xavier y la niña en su casa por una noche, que habla de la añoranza por tener un hogar, frente a otras poderosas tendencias.

La mención al western Raíces profundas no es sólo un detalle para atrapar a cinéfilos incautos, que también, por qué no, sino que es una poderosa referencia que resuena en la particular relación que va surgiendo entre el deshumanizado Logan y una niña que es niña, pero que posee poderes letales que usa sin demasiados remordimientos, aleccionada por los cómics de los X-Men, que han alimentado la leyenda mutante. Aunque por supuesto que nos movemos en un mundo de superhéroes, con Lobezno y sus garras y metaesqueleto, Xavier y sus poderes mentales, y la presencia del interesante Calibán, llama la atención el tono realista, como de serie negra, que impregna la narración, al estilo de las series televisivas de Daredevil y Luke Cage. No son tan importantes las peleas y efectos espectaculares, que los hay, como el logro de atrapar el alma de personas cansadas y a punto de rendirse, y que no obstante, encuentran causas en las que involucrarse y tal vez redimirse.

Hugh Jackman y Patrick Stewart repiten con sus conocidos personajes, pero quizá nunca antes les habíamos sentido tan cercanos.

Es muy expresiva también la niña Dafne Keen, una recién llegada, aunque puede ser discutible si resulta apropiado involucrarla en algunas escenas de violencia bastante inusitada para personajes de su edad. 

Información ofrecida por Ateleus

 

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