EL HOBBIT: UN VIAJE INESPERADO

Director: Peter Jackson
Calidad Técnica: Muy buena
Duración: 166 m.
Aspectos a destacar: Violencia

Peter Jackson se muestra tan ambicioso como en El señor de los anillos, pero no igualmente inspirado. Es demasiado mimético, está demasiado interesado en que la película se parezca a la trilogía que le dio fama. Y, en realidad, El hobbit literario era un producto para público más joven y con una concepción de fondo distinta a la de El señor de los anillos.

El director abandona la fantasía infantil por la épica heroica porque sabe que es lo que le funcionó. Por otra parte, es obvio que sobra metraje porque, por una parte, añade muchísimos elementos superfluos que no estaban en el relato escrito y, por otra parte, el ritmo no está del todo conseguido, especialmente en su arranque.

Una vez mencionados los puntos débiles, hay que decir que El hobbit es verdaderamente espectacular, que en su diseño de producción no se han escatimado medios y que Jackson sigue cuidando con esmero los más mínimos detalles en busca de la verosimilitud. La irrupción de los enanos, con toques de humor, hace avanzar la trama que corría el riesgo de estancarse, aunque también esta secuencia podría haberse abreviado notablemente. El aliento épico aporta los elementos dramáticos.

Muy logrado Gollum, como siempre, que en la escena de la caverna logra dejar su huella. Martin Freeman funciona muy bien como un Bilbo creíble. A Thorin, teniendo en cuenta el papel tan importante que le espera en el futuro, le falta algo de carisma.

La presencia de Galadriel y otros personajes es totalmente superflua, más encaminada al marketing que a apoyar la narración.

Aunque se le pueden poner pegas es justo reconocer que resulta muy superior a cualquier otro producto fantástico o de aventuras.

Información ofrecida por Ateleus

 

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